Glándulas mamarias

(Ver el original en inglés.)

Al igual que el pelo, las glándulas mamarias son exclusivas de los mamíferos. Estas glándulas se desarrollan a partir de crestas mamarias definidas que se extienden a ambos lados del tronco en el embrión de mamífero. Las glándulas mamarias se hallan en ambos sexos, pero en los machos dejan de desarrollarse mucho antes de la pubertad. Unos pocos animales no mamíferos alimentan a sus crías con una sustancia similar a la leche (tal como la “leche de buche” de las palomas), pero en cada caso el origen de esa “leche” es muy diferente del de los mamíferos.
Es probable que las glándulas mamarias sean glándulas sudoríparas extremadamente modificadas. No sabemos cuándo aparecieron por primera vez en la evolución de los vertebrados, pero sería razonable sugerir que su origen estuvo correlacionado con el desarrollo de los dientes de leche y el patrón de reemplazo dentario (difiodoncia) que se observa en la mayoría de los mamíferos modernos. Probablemente los dientes de leche no sean tan eficientes como los del adulto para la masticación, debido en parte a su pequeño tamaño y en parte a su cambiante patrón de oclusión que se altera a medida que el joven mamífero va creciendo. Esta falta de eficiencia se soslaya mediante la dependencia de un alimento que no necesita ser masticado, la leche. Las evidencias del registro fósil sugieren que los mamíferos más tempranos eran probablemente difiodontes, mientras que los terápsidos más tardíos [N. de la T: vale decir, los terápsidos no mamíferos] probablemente mantuvieran el patrón ancestral de reemplazar los dientes más de una vez.
Las glándulas mamarias están formadas por un sistema de conductos rodeados por tejido glandular, el cual secreta la leche. La formación de leche es estimulada por las hormonas prolactina y hormona de crecimiento; a su vez, la secreción de estas hormonas es estimulada por el acto de succión de la cría. La forma de las  glándulas mamarias varía un poco entre una especie y otra. Las de los monotremas son simples acúmulos de tejido glandular dispuestos a lo largo de la pared abdominal. La leche es secretada hacia el interior de unas depresiones y es lamida por las crías del pelaje materno. En muchas especies (por ejemplo, los seres humanos), numerosos conductos descargan en forma separada a la superficie de una protuberancia carnosa llamada pezón. En otros (por ejemplo, las vacas), los conductos secretan la leche hacia un reservorio común, el cual descarga al exterior mediante una única abertura en una teta [N. de la T.: el conjunto se llama ubre.]
Las glándulas mamarias también difieren en su ubicación y cantidad. Algunos marsupiales tienen hasta 19 o 20 pezones, ubicados en un marsupio. Los euterios con camadas grandes tienen pezones dispuestos en líneas a cada lado del cuerpo; en casos extremos, tales como la rata africana Mastomys, se extienden desde las axilas a lo largo del cuerpo hasta los laterales de los muslos. Muchos mamíferos tienen un único par, pero la ubicación varía. Por ejemplo, los manatíes tiene un par de pezones axilares; en los seres humanos los pezones son pectorales; en los caballos, abdominales. La leche contiene grandes proporciones de proteínas, grasas y azúcares (especialmente lactosa), y cierta cantidad de vitaminas y sales. Es una fuente alimentaria muy rica, cuya composición varía considerablemente de una especie a otra.

Escrito por Phil Myers, última actualización 7/4/97
Traducido por Cecilia Morgan, septiembre 2005