Astas y cuernos

(Ver el original en inglés)

Los términos cuerno y asta con frecuencia se usan en forma indistinta, pero en realidad, hacen referencia a estructuras bastante diferentes. Las astas son un par de estructuras óseas ramificadas que sobresalen de los huesos frontales de los animales y se cambian anualmente; los cuernos también son estructuras pares que sobresalen de los huesos frontales, pero son permanentes, no ramificados, y están formados por un núcleo óseo y una vaina queratinizada.

Astas

Las astas son una de las características más fácilmente reconocibles de la familia Cervidae. Están presentes solo en los machos (con la excepción del caribú, Rangifer tarandus) y son capaces de alcanzar tamaños asombrosamente grandes. Su morfología varía de una especie a otra. Las astas crecen a partir de pedicelos, que son estructuras óseas de sostén que se desarrollan en la región lateral de los huesos frontales.

Desarrollo de las astas en ciervos
El ciclo de crecimiento está regulado por las hormonas testiculares e hipofisarias. Las secreciones de la hipófisis o pituitaria inician el crecimiento en octubre o noviembre (N. de la T.: “abril o mayo”  en el original, en referencia a los meses de primavera de cada hemisferio). En el Hemisferio Norte, el fotoperíodo creciente también juega un papel en este proceso. En una etapa temprana de su desarrollo, las astas tienen un alto contenido de agua y proteínas. Mientras están creciendo, las astas están recubiertas por piel y un pelaje blando llamado terciopelo o felpa, que lleva vasos sanguíneos y nervios.

A medida que se aproxima el final del proceso de crecimiento, el hueso esponjoso de los bordes externos de las astas es reemplazado por hueso compacto, mientras que la parte central se rellena con hueso laminar esponjoso y recio, y espacios medulares. La felpa muere y es eliminada parcialmente por el golpe y frotamiento de las astas contra la vegetación que realizan los animales. Las astas también se tiñen durante estos movimientos, adquiriendo su aspecto marrón, pulido y semejante a madera.


Los machos utilizan sus astas completamente formadas durante la estación reproductiva, en las interacciones sociales de competencia por las hembras. En invierno, la estimulación por parte de la hormona hipofisaria estimulante del crecimiento de las astas disminuye junto con la menor duración del fotoperíodo, y también decrece la secreción de andrógenos. Como resultado, el pedicelo pierde calcio, debilitando el punto de conexión entre el mismo y el asta, y eventualmente las astas caen. Posteriormente los machos quedan desprovistos de astas durante unos pocos meses a fines del invierno, hasta que el ciclo comienza nuevamente. Curiosamente, algunos cérvidos tienen grandes dientes caninos, que son utilizados en los despliegues sexuales y las luchas. Con frecuencia las especies que tienen grandes caninos poseen astas pequeñas o carecen de ellas en absoluto.

Cuernos

Los cuernos están presentes en los machos de todas las especies de Bovidae, y con frecuencia también las hembras los portan. Los cuernos están formados por un núcleo óseo cubierto por una vaina de queratina. A diferencia de las astas, los cuernos nunca son ramificados, pero sí varían en forma y tamaño de una especie a otra.


El crecimiento de los cuernos es completamente diferente del de las astas. Ni la vaina ni el núcleo caen nunca, y en muchas especies, los cuernos nunca dejan de crecer. Los núcleos de los cuernos comienzan como pequeños crecimientos óseos bajo la piel, sobre el cráneo, en el tejido conectivo subcutáneo. No están unidos al cráneo y se los conoce como “osiconos”. El osicono posee su propio centro de osificación y se fusiona a los huesos craneanos secundariamente. En los miembros de la familia Bovidae, los cuernos se desarrollan desde o sobre los huesos frontales.


Como las astas, los cuernos son usados frecuentemente por los machos en las peleas y exhibiciones durante la estación reproductiva. Estas peleas a menudo incluyen choques que establecen la fuerza corporal. En general (pero con muchas excepciones), los cuernos están presentes en ambos sexos de las especies de mayor tamaño, pero ausentes en las hembras de las especies más pequeñas. Esto probablemente se deba a que hay mayores probabilidades de pelea en las especies grandes, mientras que las especies más pequeñas tienden a correr y/o ocultarse. En las especies en las cuales ambos sexos tienen cuernos, generalmente hay cierto grado de dimorfismo sexual. Los cuernos de los machos son más gruesos en la base y pueden soportar mayores fuerzas. En las hembras los cuernos son más rectos y delgados, lo cual podría hacerlos mejores para estoquear (armas defensivas).

Estructuras similares

Cuernos de la jirafa

Los cuernos de la jirafa (familia Giraffidae) son procesos óseos pares, cortos, no ramificados y permanentes, que están cubiertos por piel y pelo. Difieren de los cuernos de otros artiodáctilos en que no son proyecciones de los huesos frontales, sino que están apoyados sobre las suturas entre los huesos frontal y parietal. Los cuernos de jirafa comienzan como estructuras cartilaginosas en el feto y pueden no fusionarse al cráneo hasta que el animal alcanza los 4 años de edad. Los cuernos están presentes en ambos sexos de las jirafas, e incluso en los recién nacidos.

Cuernos de los rinocerontes

Los cuernos de los rinocerontes (familia Rhinocerotidae) difieren de los cuernos verdaderos porque carecen de núcleo o vaina. Están formados por una gran cantidad de células epidérmicas y manojos de papilas dérmicas, que son extensiones de la dermis. Las células correspondientes a cada papila forman una fibra córnea similar a un pelo grueso. Estas fibras, que están apelmazadas por la masa de células epidérmicas, no son verdaderos pelos. El pelo verdadero crece a partir de folículos que se extienden al interior de la dermis, mientras que los cuernos de rinoceronte crecen a partir de papilas dérmicas que se extienden hacia arriba, al interior del cuerno. El cuerno está situado sobre los huesos nasales. En las especies que poseen dos cuernos, el segundo se halla sobre los huesos frontales. Comúnmente, los cuernos de rinoceronte se curvan hacia atrás.

Cuernos del berrendo


El berrendo (Antilocapra americana), perteneciente a la familia norteamericana Antilocapridae, posee unos característicos cuernos erguidos. Estos cuernos difieren de los cuernos de los bóvidos en dos aspectos importantes. En primer lugar, son ramificados. Cada cuerno tiene una rama corta y dirigida hacia atrás que nace cerca de su base, y un gancho corto, dirigido hacia delante, cerca del extremo. En segundo lugar, mientras que los cuernos consisten de un núcleo óseo y una vaina queratinizada como en los bóvidos, las vainas se recambian anualmente. En los bóvidos, las vainas siempre forman parte permanente del cuerno.

Escrito por LeeAnn Bies y Phil Myers
Traducido por Cecilia Morgan, febrero 2009